Ideas para desayunos románticos

Poco importa si eres hombre o mujer. Tras una noche apasionada, pocas cosas nos ponen de mejor humor como que nos sirvan un desayuno romántico en la cama. Por eso, si eres tú quien ha tomado la iniciativa y quieres sorprender a tu pareja con este gesto, toma buena nota de las propuestas que te ofrecemos. Seguro que no lo olvidará en mucho tiempo.

Un buen desayuno romántico ha de ser abundante

Y no sólo porque los nutricionistas digan que el desayuno es la comida más importante del día. ¿Alguien consideraría como romántico un desayuno a base de café y una tostada? Por definición este tipo de desayuno es un regalo, y por tanto, debe estar compuesto por alimentos variados y deliciosos. Bollería, yogur, queso, fruta, café, mermelada…se trata de comenzar el día estimulando el sentido del gusto, y para eso hay que sorprender con muchos sabores y texturas diferentes.

El chocolate es imprescindible

¿Conoces a alguien a quien no le guste el chocolate? Además de dulce y delicioso, el chocolate es uno de los productos que más connotaciones románticas posee. Los bombones saben aún mejor en pareja. Y si él o ella son golosos, un croissant relleno de chocolate será la manera más afortunada de comenzar el día. El chocolate es el alimento de los enamorados, y por eso no puede faltar en un desayuno romántico.

Dibuja un plato creativo con algunos ingredientes

Además del detalle de preparar un desayuno, hay otros pequeños detalles que denotan que has puesto todo tu amor en ese acto. Formar una cara con dos huevos y un plátano, o dibujar un rostro sonriente en la tortita con el sirope de chocolate aportan tu toque personal y le demuestran que detrás de ese desayuno hay mucho sentimiento. Son tonterías que crean un clima de complicidad, y aunque parezca mentira, esos pequeños instantes son los que se recuerdan con cariño años más tarde.

Un corazón en el café resulta irresistible

Seguro que lo de dibujar un corazón en el café lo has visto en infinidad de películas, series y fotografías. Pero a la hora de la verdad, no es tan fácil ni todo el mundo sabe hacerlo. Por eso, si buscas alguno de los tutoriales existentes en internet y te aplicas a practicar, cuando llegue el momento de este desayuno especial ganarás muchos puntos con esta dedicatoria tan particular.

Regala una rosa: nunca falla

Es curioso el efecto tan distinto que tienen algunas cosas dependiendo de cuál sea nuestro estado de ánimo. Regalar una rosa puede ser visto como una cursilería cuando no se está enamorado/a, pero cuando tenemos un sentimiento muy fuerte por otra persona nos parece el modo perfecto de resumir dicho sentimiento. Y esto se aplica tanto a regalarla como a recibirla. Una rosa es símbolo de amor, y cuando dos personas se aman de verdad, saben darle la importancia y la dimensión correcta a un presente de ese tipo.

Sírvelo en la cama…con la bandeja adecuada

Un desayuno romántico no ha de ser necesariamente en la cama, pero desde luego, servirlo allí es un plus. Estamos haciendo saber a quién es objeto de nuestro amor que nuestra predisposición a agradarlo/a es total. Sin embargo, hasta un gesto tan romántico y noble puede arruinarse si el café termina derramándose por las sábanas y destruyendo el encanto. Así que, más vale ser prácticos y si vamos a servirlo en la cama, mejor hacerlo sobre una bandeja con patas desplegables que ofrezcan estabilidad.

Haz del desayuno un juego de seducción

El gesto de preparar un desayuno romántico seguro que será apreciado por tu pareja. Pero mucho más si además de limitarte a prepararle el desayuno, lo compartes con él/ella y haces de ese instante una ceremonia de seducción. Pon las fresas en sus labios y dale un piquito tras meterlas en su boca, juguetea con sus manos o sus pies, dale besitos sua ves en el cuello de forma inesperada…Toda este ritual multiplicará la eficacia de tu sorpresa y convertirá aquel desayuno en uno de los momentos más memorables de su existencia. El desayuno romántico, no lo olvides, no es más que una forma de expresar lo especial que alguien es para ti, y los gestos cariñosos y de complicidad no harán sino reforzar ese mensaje.